Dejar las coloquialmente conocidas como “Lagunas de Ambroz” como están ahora mismo no protege la naturaleza: mantiene un hueco minero peligroso, cuyo nivel de agua sube cada año y que no funciona como un humedal, término que de acuerdo con la RAE corresponde a “terreno de aguas superficiales o subterráneas de poca profundidad”, cuando en este caso alcanzan profundidades de hasta 25 metros.
La solución para este hueco minero inundado pasa por terminar su explotación y por ejecutar una restauración completa, que sea sostenible y también realista, siendo la opción que se baraja la creación de un entorno lagunar seguro y permanente, que se pueda conectar con el futuro Bosque Metropolitano de Madrid y también con la Nueva Centralidad del Este.
Por qué el hueco actual no es un humedal
Un humedal necesita aguas poco profundas, donde llegue la luz y puedan arraigar las plantas acuáticas. En Ambroz ocurre lo contrario:
- Más de 20 metros de profundidad en gran parte del vaso: la luz no llega al fondo y la vegetación no puede arraigar.
- Pocas aguas someras: de 77.300 m², solo 19.700 m² tienen menos de 6 metros.
- Menos del 10% de superficie útil para vegetación palustre: unos 6.000 m².
- Orillas muy empinadas, que limitan la alimentación de las aves, que no pueden bucear a esas profundidades.
Un sistema que no es estable
El agua procede sobre todo de lluvia y escorrentía. El fondo es arcilloso y casi impermeable, y no hay conexión con el acuífero de Madrid: los sondeos lo confirman. El hueco funciona como una piscina sin desagüe.
Como el nivel sube año tras año, cualquier vegetación de orilla acaba sumergida. Sin regular el nivel y rediseñar el vaso, la biodiversidad actual no tiene futuro garantizado.
Sin mina no hay restauración
Reducir profundidad, suavizar taludes, crear orillas estables y compactar suelos exige maquinaria y movimiento de tierras. Eso solo es viable dentro de un proyecto de explotación y restauración, no como simple mantenimiento del hueco.
El planteamiento de Tolsa es emplear la técnica de transferencia de estériles: el material sin valor que se extrae se usa para rellenar, tender pendientes y estabilizar el terreno. Es una buena práctica reconocida en minería, sin explosivos ni productos químicos, que Tolsa ya aplicó en los antiguos terrenos mineros donde hoy está el estadio Metropolitano.
Cómo se pretende enfocar el plan de restauración
Tolsa tiene la voluntad de plantear una solución realista y sostenible para este hueco minero inundado, que permita crear un entorno lagunar permanente una vez termine la extracción del mineral. Un espacio integrado con el Bosque Metropolitano y con la Nueva Centralidad del Este (NCE), en línea con la voluntad de las administraciones y los propietarios de los terrenos.
En clave ciudad de Madrid, se plantea la creación de un espacio más seguro y sostenible, donde puedan convivir en armonía un espacio natural que tenga un entorno lagunar como el citado, que contaría con zonas someras para vegetación y aves, y podría formar parte de un corredor ecológico con gestión ambiental planificada; y también un nuevo barrio de Madrid como Nueva Centralidad del Este, con más zonas verdes, servicios, equipamientos públicos y viviendas. En NCE se proyecta la construcción de más de 18.000 nuevas viviendas.
Una solución con respaldo administrativo
El proyecto cuenta con una Declaración de Impacto Ambiental favorable de 2019, prorrogada por la Comunidad de Madrid, y con la prórroga de la concesión.
Tras ella, la compañía está ultimando la presentación de un nuevo plan de restauración para este hueco minero inundado, con la idea de que sea una solución sostenible y realista.
Otras preguntas frecuentes
¿Van a secar las Lagunas de Ambroz?
No. El planteamiento es que tras la extracción del mineral haya un entorno lagunar permanente en Ambroz, que sea seguro y accesible para los ciudadanos, y donde se potencie un verdadero valor medioambiental.
¿Qué pasará con las aves?
El diseño incluye zonas someras, una isla de nidificación y orillas estables, condiciones más favorables que las actuales.
¿Cuánto durarán los trabajos?
La explotación y restauración se prevé en un plazo de 10 a 11 años, de acuerdo con la concesión aprobada en 2026.
¿Quién autoriza el proyecto?
Los proyectos de explotación y restauración de este hueco minero se llevarán a cabo conforme al visto bueno de las administraciones públicas y los organismos competentes, entre los que están la Comunidad de Madrid y la Confederación Hidrográfica del Tajo.